¿Cómo funciona?

Antes de que el oxígeno haga acto de presencia, te limpiarán y te exfoliarán la piel a fin de prepararla a fondo para el regalazo que estás a punto de darte (además, este pequeño preámbulo te ayudará a relajarte). Tu terapeuta aplicará entonces un chorro de oxígeno frío a presión por toda la cara y, para terminar, nutrirá tu piel con varios sérums repletos de todas las vitaminas y minerales que necesita. ¡Una auténtica maravilla!